Abdominoplastía

La abdominoplastía es un procedimiento quirúrgico que tiene como objetivo extirpar el exceso de piel y grasa de la parte media y baja del abdomen y reforzar la musculatura de la pared abdominal.

Abdominoplastía

La abdominoplastía es un procedimiento quirúrgico que tiene como objetivo extirpar el exceso de piel y grasa de la parte media y baja del abdomen y reforzar la musculatura de la pared abdominal.

Es posible que tras el embarazo o la perdida de peso se presente un exceso de piel y grasa abdominal que no pueden ser eliminados con una buena alimentación y una rutina adecuada de ejercicio, es en estos casos, que la abdominoplastía se convierte en una buena solución para obtener un abdomen plano. En este procedimiento se realiza una adecuación de la zona abdominal para retirar el exceso de tejido y devolver al paciente un aspecto esbelto.

Normalmente es realizado bajo anestesia general o local asistida por sedación, todo esto dependiendo del caso particular del paciente y del tamaño del procedimiento requerido.

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Sobre la abdominoplastía

Una abdominoplastia es un procedimiento quirúrgico que mejora los contornos abdominales eliminando el exceso de piel y grasa mientras se aprietan los músculos.

En la abdominoplastia tradicional, el cirujano usualmente remueve los excesos de grasa o piel flácida de arriba o debajo del ombligo y posteriormente se tira de la piel y los músculos restantes con fuerza, haciendo que se aplane el abdomen y creando una nueva posición para el ombligo.

Mucha gente también suele complementar una abdominoplastía con una liposucción, para esculpir el abdomen y cintura.

Éste procedimiento es muy popular entre hombres y mujeres, particularmente aquellos que han perdido peso significativamente o aquellas que han tenido hijos. Es usualmente combinado con procedimientos complementarios con el fin de corregir todos los músculos abdominales juntos, o remover la piel “colgante” debajo del abdomen después de una pérdida de peso.

Un creciente número de hombres que han perdido una cantidad significativa de peso realizan este procedimiento igualmente.
Pros:

- El procedimiento reduce la línea del abdomen y crea un perfil abdominal más suave y firme.
- Te verás mejor y te sentirás con más confianza usando distintas prendas de vestir, ya que no tendrás que escogerlas para ocultar tu cuerpo.
- Removerá o reducirá las marcas de estiramiento del abdomen bajo así como en otras partes bajas del abdomen.
- Verás mejoras o la eliminación total de dolores de la espalda baja o la incontinencia urinaria, porque fortalece, estabiliza y restaura el núcleo abdominal y la vulva es reposicionada.

Contras:

- Es una cirugía mayor con mucho tiempo de recuperación. El proceso completo de sanación puede durar de tres meses a un año.
- La cirugía deja una permanente aunque bien escondida cicatriz que se extiende por el abdomen.
- Puede ser costosa y los seguros no la cubren.
- Tal vez requieras algunos retoques posteriores para afinar los resultados tras la operación.
Los candidatos óptimos para este procedimiento tienen que estar con buena salud y un peso estable (cambios dramáticos de peso pueden afectar el resultado) y tener exceso de piel abdominal. Si te sientas recto y tienes piel flácida, tú eres un buen candidato para el procedimiento.

Una gran duda que tienen las personas que están contemplando realizar la operación es si se necesita perder peso antes de la cirugía. La respuesta varía de acuerdo a cada médico, pero la más común es que tienen que estar entre 4 a 8 kg por encima de su peso ideal.

Muchos cirujanos no operan a alguien que tiene un índice de masa corporal (IMC) más alto que 30, ya que hay más riesgo a una complicación.

Tal vez pierdas unos cuantos kilos durante el procedimiento por la pérdida de piel sobrante y depósitos de grasa pero NO es un procedimiento de pérdida de peso.

Otras condiciones como enfermedades cardiovasculares avanzadas, cirrosis y diabetes pueden reducir la posibilidad de ser candidato para la operación.

Los fumadores de cigarrillos pueden considerarse malos candidatos, ya que la nicotina restringe el flujo sanguíneo. Si tú fumas, necesitas dejar de hacerlo por lo menos seis semanas antes de la cirugía y evitar fumar durante el proceso de recuperación.
Dependiendo de la complejidad, una abdominoplastia puede durar entre hora y media y 5 horas. Es generalmente realizada bajo anestesia general.

El médico empezará el procedimiento haciendo una larga incisión horizontal, justo arriba del área púbica. Si hay piel suelta arriba del ombligo, el médico podría hacer una segunda incisión alrededor del ombligo.

El médico separa la piel y el tejido subyacente de los músculos hasta el fondo del esternón, algunas veces sobre la cavidad torácica, justo antes de levantar la piel y reparar el músculo.

La piel superior abdominal es entonces estirada hacia abajo, y el tejido pélvico es estirado hacia arriba, para cuando uno se siente.

Una nueva apertura para el ombligo es creada en el medio y anclado a la pared abdominal. Finalmente, el exceso de grasa es removido de la piel alrededor de la nueva apertura, dándole un nuevo aspecto más atractivo.

Se recorta el exceso de piel abdominal y se sutura la piel restante.

Cuando la cirugía termina, gasas y otros recubrimientos pueden ser aplicados a tu abdomen y posteriormente cubierto por cinta o un vendaje elástico.

Tal vez tu médico te pida usar algún tipo de prenda de compresión durante las próximas 24 horas después de tu cirugía (excepto cuando te bañes) y hasta por al menos una semana, esto con el fin de reducir la hinchazón mientras sanan las heridas.

La mayoría de los cirujanos usan suturas que se disuelven internamente, exceptuando para la reparación muscular. Si se llegaran a usar sutura en la superficie de la piel, éstas te serán removidas en la primera cita después del procedimiento.

Es probable que su cirujano inserte drenajes quirúrgicos, esto para detener la acumulación de fluidos alrededor de la incisión durante la recuperación. Estos plásticos traslucidos son introducidos por pequeñas incisiones hechas por debajo de la incisión principal.
Los médicos recomiendan al menos dos semanas de inactividad y hasta seis semanas de recuperación total antes de estar totalmente recuperado para realizar actividades extenuantes o de ejercicio.

El dolor postoperatorio puede ser significativo, por lo que tu médico te recetará medicamento para el dolor. Puedes esperar tener hinchazón, moretones y sensibilidad alrededor de la zona de incisión, especialmente durante los primeros tres días.

Tal vez no puedas pararte derecho por al menos una a dos semanas (no hay que forzarlo).

Durante tu proceso de recuperación necesitarás apoyo en casa. Es sumamente importante que tengas a alguien contigo por lo menos en los primeros cinco días; seguirás necesitando ayuda la siguiente semana y tratar de evitar complicaciones.

Igualmente necesitarás ayuda para quitarte y ponerte las prendas de compresión para bañarte.

Aunque no tengas ganas de salir de la cama, es importante que te levantes y te muevas un poco unas cuantas veces durante tu día para incrementar la circulación y prevenir coágulos de sangre, los cuales pueden provocar complicaciones serias.

La recuperación puede ser también difícil emocionalmente, así que asegúrate de tener alguien que te anime.

Tomará un tiempo para que tu cuerpo se recupere totalmente y mientras retomas tus actividades después de dos a seis semanas después de la cirugía, vas a necesitar tomarte las cosas con calma.
En las manos de un cirujano experimentado y certificado, una abdominoplastia es considerada segura. La mayoría de pacientes presentan efectos secundarios menores, que incluyen hinchazón, moretones y pérdida de sensibilidad en alrededor de la zona de incisión.

Sin embargo esta sigue siendo una cirugía mayor, que conlleva mayor probabilidades de complicaciones que otros procedimientos estéticos menos invasivos.

Si no se siguen las recomendaciones del cirujano para el reposo y las restricciones de movimiento pueden resultar en incremento del dolor o daño en la incisión, llevando a mayor tiempo de recuperación, mala cicatrización o la necesidad de una cirugía correctiva.
Durante la recuperación, dormir del lado o sobre el estómago puede llegar a ser incómodo y no es recomendado por los médicos.

Vas a necesitar dormir a espaldas o en una posición reclinada por las primeras semanas de reposo. Los médicos recomiendan de dos a tres semanas durmiendo boca arriba.
La hinchazón después de la cirugía puede durar hasta tres meses. Una vez que la hinchazón en el área haya disminuido, podrás comenzar a ver los resultados finales.
Algunos doctores recomiendan esperar hasta seis semanas para reanudar la actividad sexual, la cual aumenta tu ritmo cardiaco y la presión arterial. Otros recomiendan esperar dos semanas y luego tomar un rol “pasivo” durante la actividad durante el próximo mes, reduciendo el riesgo de complicaciones.
Aquellos que tenían bastante exceso de piel y grasa van a ver cambios inmediatamente después de la cirugía, pero el resultado final se verá opacado por la hinchazón.

Podrás ver mejores resultados después de unas semanas, pero tomará tres meses o más ver los resultados finales.
Mientras mantengas una vida saludable y no subas mucho de peso, tu nueva línea abdominal será duradera. Es importante tomar en cuenta que ningún procedimiento puede detener el proceso de envejecimiento y tu cuerpo continuará su proceso de envejecimiento natural conforme pase el tiempo.

Una dieta apropiada y ejercicio son necesarios para mantener el resultado de la cirugía, para asegurar que se puede seguir estos hábitos hay que tenerlos ya adquiridos antes de tu abdominoplastia.
La cicatriz atraviesa generalmente de un lado de la cadera al otro lado, pero es normalmente muy abajo de tu abdomen, justo arriba del área púbica, por lo que es fácil de ocultar bajo la ropa interior o los trajes de baño (incluso el bikini).

Puedes platicar con tu médico acerca de la posición y largo de la cicatriz, aunque eso no asegura que la incisión se mantenga así, es posible que necesite un poco más de largo de lo esperado. Si tienes mucho exceso de piel, tu médico necesitará hacer una incisión vertical.

Para darte una idea de que tanto se extenderá tu cicatriz, prueba el siguiente truco: Siéntate recto, retrae el abdomen y aprieta los músculos, pincha cualquier exceso de piel con ambas manos, empezando por tu vientre y siguiendo hasta tu cadera. Hasta donde no puedas dejar de pinchar ese es lugar hasta donde se extenderá la cicatriz.

La cicatriz será permanente, pero se irá esfumando con el tiempo y será menos perceptible. Tu médico te dará instrucciones para tratar las incisiones, lo que hará que disminuya la cicatrización. También puede recomendarte algún tratamiento adicional para cicatrices.

La clave es evitar cualquier fuerza no necesaria en la incisión, evitando estiramientos, doblamientos y cargas por lo menos de cuatro a ocho semanas. Si te cuidas la incisión en la recuperación, al final la cicatriz se verá como una línea delgada.
Muchos médicos concuerdan que es seguro tener un bebé después de una abdominoplastia, pero aconsejan no hacerlo, porque cualquier embarazo futuro va a estirar la piel y músculos inevitablemente. No necesariamente vas a necesitar una cirugía de revisión, pero existe la posibilidad si quedas embarazada después de la cirugía.

Te recomendamos esperar haber completado tu familia para hacerte una abdominoplastía, ya que además conlleva otros beneficios relacionados con la maternidad: puede mejorar el dolor de espalda y la incontinencia urinaria que se da tras dar a luz.
Muchos médicos consideran que tres a seis semanas son las apropiadas para usar la prenda de compresión, aunque algunos pueden no recomendar la prenda en absoluto.
Algunos pacientes deciden hacerse una masaje linfático durante su recuperación, para estimular el flujo de los fluidos linfáticos y ayudar a purgar los desechos y toxinas del tejido.

Los médicos concuerdan en que no es necesario, y si decides hacerlo, que esperes hasta que estés adecudamente sanado para evitar complicaciones.

Consulta con tu médico antes de decidir hacerte un masaje linfático.
El costo de la abdominoplastia es muy variable ya que depende en gran medida de la complejidad del procedimiento. Además este va a variar de acuerdo a la complejidad, la experiencia del médico y la clínica dónde te la hagas.

Este es un procedimiento que se considera cosmético, por lo que no está cubierto por la mayoría de planes seguros, ya sea público o privado.